Triángulo del Telembí: El Renacer Comunitario a Través de la Juventud

Llegar al Triángulo del Telembí puede parecer, en un primer momento, un escenario casi incierto. El sol y la lluvia se sienten incomprendidos mientras las personas empacan sus morrales, sus víveres o sus medios de transporte, listos para emprender una travesía entre las grandes perlas del Pacífico, ya sea en carro, moto o "motor". Este entorno, cargado de historia y responsabilidad, se mueve al ritmo del currulao y al son de las marimbas, transformándose de un lugar incierto a uno incomprendido. La responsabilidad comienza a migrar entre generaciones que, con las enseñanzas de los mayores, continúan buscando el mismo propósito: crecer como comunidad.

Los jóvenes han tomado la bandera de un proceso que antes parecía difuso, un proyecto impulsado más por el sentimiento que por el tecnicismo de la política. Desde el movimiento de las comunidades afro con jóvenes como Isaamar en Barbacoas, con un cambio y comprensión digital como la de Janar en Magüí Payán, o como Ximena en Roberto Payán, quien entiende que cada miembro de su comunidad es un hermano o hermana más, así empieza una transformación de jóvenes y para jóvenes. Claro, es un camino largo y turbulento, pero como aquellos grandes navegantes del Río Telembí o del Patía, todo lleva su tiempo y debe recorrerse con paciencia.

Por eso, a través de la iniciativa Juventud Gestora de Cambio, un proyecto implementado por la Fundación Colombia 2050 con el apoyo del Programa Gobernabilidad Responsable de USAID, jóvenes como Isaamar, Janar y Ximena han logrado transmitir sus preocupaciones y problemáticas para ser consideradas por las instituciones. Un proceso de incidencia que no es sencillo, pero que, con acompañamiento técnico, ha logrado avances significativos. Para los tres municipios del Triángulo del Telembí, se espera tener una Política Pública de Juventud antes de finalizar el 2024.

Este esfuerzo es una prueba de que, con determinación y apoyo, es posible construir un futuro mejor para las nuevas generaciones. Los jóvenes del Triángulo del Telembí no solo están aprendiendo de sus mayores, sino que también están dejando una marca indeleble en su comunidad, demostrando que el cambio es posible y que cada paso, por pequeño que sea, contribuye a un camino más brillante y esperanzador para todos.