Siempre estamos en campaña
Por Sandra Martínez Barreto
Diciembre 5 será un día para recordar. Los jóvenes de nuestro país se enfrentarán por primera vez a una contienda electoral que les permitirá alcanzar un nuevo escenario de participación y aporte a la sociedad. Los Consejos Municipales de la Juventud se establecieron en la Ley 1622 de 2013 por medio del Estatuto de Ciudadanía Juvenil con el fin de otorgar una participación directa y plena en la adopción de las políticas públicas a la población entre los 14 y 28 años de edad en Colombia. Una oportunidad tanto para candidatos como para votantes, pues es aquí donde la participación activa y constante se hace fundamental.
A la fecha, la campaña electoral ya debió haber empezado. Sin embargo, en campaña están siempre los candidatos, los líderes y los partidos. La campaña política para esta jornada incluso inició desde la postulación y confirmación de avales por partidos, movimientos y organizaciones en nuestro país a los candidatos; lograr un cupo en estas listas tiene su grado de complejidad que puede ser más fácil de mediar y asegurar si ya se ha adelantado algún proceso formal y cordial con los mismos.
A eso se le suman los tres meses inmediatamente anteriores a la jornada electoral. Este tiempo es el espacio ideal para presentar propuestas, proyectos, alianzas y convenios. Pero sobre todo, la campaña electoral es la fuente principal donde se dan a conocer los nuevos liderazgos individuales y colectivos con el fin de cautivar a las y los jóvenes con el objetivo de reducir la apatía y el desinterés frente a los procesos políticos, electorales y sociales en Colombia. Pero sobre todo, que nos permita promover la participación democrática y juvenil en el país.
La campaña electoral hace un diferenciador importante entre los candidatos y los futuros servidores públicos. En la campaña electoral se ve crecer a la persona que tras las elección va a representar a sus electores y no electores. La pandemia del Covid-19 y la coyuntura social colombiana cerró muchos espacios pero abrió algunas ventanas de oportunidades para reflexionar sobre el impacto que pueden tener las personas jóvenes en la realidad actual del país. Los Consejos de Juventud nos postulan ante una muy buena oportunidad de sembrar las bases para una cultura política mejorada: una en la que la participación de los y las jóvenes convengan en el mayor número de procesos posibles en el país.
En este punto, el Estado tiene una responsabilidad, a través de la Registraduría Nacional del Estado Civil, de cumplir con el calendario electoral: la inscripción de candidatos y votantes, la entrega de formularios, hacer las capacitaciones y acompañamientos respectivos con el fin de proteger, promocionar y fortalecer los derechos pero también los deberes sobre la participación democrática de los y las jóvenes de Colombia. Son estas unas elecciones de altas expectativas y prometedoras con el futuro.
