Adiós a los miedos ¡Atrévete a emprender!
Por: Catalina Gómez
Muchas personas creen que los emprendedores son el futuro de nuestro país, pero, como lo dice Sergio Zuluaga, Director de la Asociación de Emprendedores de Colombia, "(…) nadie se ha dado cuenta que son el presente (…)" e incluso, pocas personas reconocen los grandes retos que los emprendedores enfrentan para correr tras sus sueños de emprendimiento.
La pregunta es ¿Vale la pena emprender? y la respuesta a esta pregunta, sin dudarlo una sola vez, es ¡Si! Es necesario resaltar que, aunque el Global Entrepreneurship Monitor (2020) menciona que: "el 68,7% de los colombianos consideran que emprender es una elección de carrera profesional deseable" (Forero, 2020); sin embargo, en nuestra cultura está presente un fantasma que atormenta ese viaje del emprendedor, es muy común relacionar este camino con el fracaso, pensando que al fracasar rápido y seguido más cerca se está del éxito (Pickett, 2017). Es por esto que, en ocasiones, esa grandiosa idea que permanece en la mente del emprendedor no se materializa puesto que; se hace común creer que, si se ejecuta, el fracaso acompaña esta ejecución, convirtiendo ese miedo "en el principal inhibidor del espíritu emprendedor" (Herrero, 2018).
No obstante, como lo menciona Trujano (2017): "Los miedos siempre van a estar ahí, lo intentes o no lo intentes, así que lo que cuenta aquí es hacerlo a pesar del miedo y repetirse a uno mismo "al menos lo intenté" (…)". El mensaje claro en este camino de emprendimiento es a no limitarse, a arriesgarse, a inspirarse de esos miedos para llevar a cabo estos sueños de emprendimiento puesto que, lo que verdaderamente define al emprendedor no es la capacidad de evitar y evadir el fracaso, sino cómo este es "enfrentado y administrado" (Pickett, 2017) entendiendo así que ese fracaso es solo un peldaño más en el camino hacia el éxito (Malfatti, 2018).
Este camino, se trata entonces, de persistir, insistir y nunca desistir porque, aunque los miedos son compañía en este viaje, no es posible permitir que sean estos el mecanismo para frenar los sueños y el propósito, el motivo para no arriesgarse. Como lo dijo Winston Churchill: "El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal: lo que realmente cuenta es el valor para continuar".
Finalmente, aunque este camino no esté siempre bajo control, es la motivación, las ganas, la resiliencia y la visión lo que permite nunca desistir y siempre insistir y, sobre todo, es la capacidad de ser el presente y el futuro del país lo que motiva al emprendedor a asumir el fracaso y apostarle a la construcción de país: dile adiós a los miedos y ¡Atrévete a emprender!